El papa exhorta a que se expanda el servicio de llamadas de emergencia a cargo de sacerdotes

CIUDAD DEL VATICANO — El Año de la Misericordia es un tiempo oportuno para que se aumente la cifra de sacerdotes que se turnen para encargarse de llamadas nocturnas de emergencia para cuidado espiritual de las personas enfermas y moribundas, escribió el papa Francisco.

El hermano Carlos J. Ramos de la Sociedad Fraternal de la Merced, auxilia a un paciente desahuciado en la Comunidad de Belén, cercana a Mayagüez, Puerto Rico, el 4 de agosto. El papa Francisco ha exhortado a los sacerdotes a que se turnen guardia para atender llamadas nocturnas de emergencia de cuidado espiritual para los enfermos y moribundos (Foto CNS | Tyler Orsburn)

Cuando el actual papa era conocido anteriormente, en su calidad de sacerdote jesuita, como Jorge Mario Bergoglio, pertenecía a un servicio especial apoyado por la Federación de Servicios de Emergencia de Sacerdotes, organización de personas laicas en la Argentina y el Ecuador que se hacen cargo de manejar y de acompañar a los sacerdotes para que atiendan las llamadas nocturnas.

En una carta del 27 de julio pasado, dirigida al presidente de la federación, señor Manuel Martín Sjoberg, el papa Francisco escribía: “El próximo Jubileo extraordinario de la Merced es un momento oportuno para que se intensifique la colaboración entre pastores y seglares en la misión de apoyo para brindarles asistencia a las personas enfermas y moribundas, con afecto y ternura”.

El papa también utilizó una cita de su propio documento anterior en el que se anunciaba el Año de la Misericordia, que se inicia el 8 de diciembre, en el que le hacía un llamado a la gente para que acudan en apoyo de los que sufren “a fin de que sientan el calor de nuestra presencia, nuestra amistad y nuestra fraternidad”.

En el Evangelio, Jesús le dice a la gente que serán juzgados de acuerdo como les hayan dispensado cuidado a los enfermos, dijo: “En cada uno de estos pequeñitos’ Cristo mismo está presente”.

De acuerdo con Luis Badilla, que colabora en el diario personal electrónico Il Sismógrafo, la federación se mantiene activa en la ciudad de Córdoba, como también en otras 17 diócesis de Argentina, además de Ecuador.

El grupo fue fundado hace más de 60 años por Armando César Sánchez, abogado de Córdoba, después de que una noche se la pasó tocando a la puerta de una docena de iglesias en busca de un sacerdote que auxiliara a su hijo moribundo y no pudo encontrar a nadie.

“Los bares, las farmacias, las peluquerías y las librerías estaban abiertas, pero ninguna iglesia lo estaba”, escribió Badilla el 14 de agosto.