Gracias al efecto causado por el papa Francisco se mejoran las relaciones entre la iglesia y el gobierno de Bolivia

CIUDAD DE MÉXICO -– En el mes de octubre del 2014 el presidente de Bolivia, Evo Morales, participó en la Asamblea Mundial de Movimientos Populares organizada por el Vaticano, reunión internacional a la que acudieron personas activas que trabajan con el pueblo. En ese viaje Evo Morales se entrevistó de una manera informal con el papa Francisco por segunda vez, encuentro que los observadores de Bolivia interpretaron como significativo, considerando las tirantes relaciones que privan entre estado e iglesia desde que Morales alcanzó la presidencia en el año 2006.

Se cree que Morales le propuso al papa Francisco que visitara Bolivia. Y ahora el papa tiene en su itinerario marcada la fecha del 8 al 10 de julio, como parte de su viaje a Sudamérica, en el que también se incluyen Ecuador y Paraguay.

Algunos opinan que con la visita se demuestra que se han superado las sospechas mutuas que se habían desarrollado entre los obispos de Bolivia y Morales, quien llegó al poder prometiendo tener en su agenda el mejoramiento de condiciones de vida de la población, en su mayor parte indígena, pero que asustó a los grupos elitistas e inversionistas con referencias que hizo al socialismo y coqueteos con Venezuela.

Las relaciones se han mejorado al punto que los obispos recibieron a Morales en la conferencia de abril con una ovación, y la iglesia trabaja conjuntamente con el ministro de relaciones exteriores para planear el viaje del papa a Bolivia.

“Para la iglesia, la llegada del papa podría ser una gran oportunidad en una nueva fase de relaciones con el gobierno”, dijo José Rivera, director de prensa de la Conferencia Episcopal de Bolivia. “Hay algo de apertura en el partido del gobierno y esperamos que así continúe”.

El mejoramiento en el clima de relaciones se atribuye, según Rivera y otros observadores, a la elección del papa Francisco y “al efecto que sin decirlo lleva su nombre” mediante el cual se ha congraciado con una persona que era antagonista y ya no lo es.

“Lo que hemos visto desde el principio, desde la elección del papa Francisco en el mes de marzo del 2013, “es una enorme simpatía hacia el pontífice”, dijo Rafael Archondo, director de información de la agencia de noticias Fides, regida por jesuitas y cuyas oficinas principales se encuentran en la Paz.

Con la visita se le ofrece una oportunidad a Bolivia de disfrutar de la atención internacional por razones positivas, como el éxito económico tan inesperado. La economía de Bolivia ha aumentado más de un 5 por ciento anualmente entre los países mejores de la región, gracias a altos precios de gas natural y minerales. El gobierno boliviano dice que el índice de extrema pobreza de la población bajó de un 38 por ciento a un 18 por ciento en este país que todavía sigue siendo el más pobre de Sudamérica. El gobierno también ha hecho inversiones en programas sociales e infraestructura, producto de una expropiación del sector petrolero que ha venido a engrosar las arcas nacionales.

“A nivel económico, según la percepción general, Bolivia ha gozado últimamente de una edad de oro, debido principalmente a los altos precios internacionales del gas y de minerales”, dijo Rivera. “Al presente, la opinión general es de que esta edad ha llegado a su fin” (debido a precios más bajos).

Aún así, la situación política y económica de Bolivia es algo que pocos habían predicho para Bolivia y para Morales, indígena aimara y exdirigente de los cultivadores de coca del país.
Su estilo de mando deja muchas preguntas sin contestar. “Les ha dado puestos dentro de la judicatura a sus allegados y se ha mostrado tajantemente radical al neutralizar a sus opositores”, según se decía en un artículo de The Economist.

Morales también hace referencias a “Pachamama” y la madre tierra, en contraste con su apoyo a las industrias de explotación, dicen los observadores.

Sus tendencias han sido nacionalistas, pero se ha mantenido pragmático. Los grupos elitistas de las tierras bajas, que habían iniciado movimientos de agitación política para alcanzar mayor autonomía, han hecho las paces con Morales, principalmente debido a que “se ha constatado un crecimiento enorme”, dijo Archondo.

Empero, el presidente no siempre ha sido popular entre los dirigentes de la iglesia.
El cardenal Julio Terrazas Sandoval, entonces arzobispo de Santa Cruz, ciudad de las tierras bajas en donde el papa Francisco celebrará Misa, había tenido acres intercambios de diálogo con Morales. Y le dijo a la publicación española Vida Nueva en 2010 que el presidente “se presenta a sí mismo como el salvador del mundo indígena y… que tiene una personalidad casi tan alta como la de otros dirigentes religiosos”.

El cardenal Terrazas se jubiló como arzobispo en 2013, a la edad de 77 años.
En 2009, se aprobó en Bolivia una nueva constitución por medio de la cual se instauró un estado secular. El padre estadounidense de la congregación de Maryknoll, Stephen Judd, dijo que a pesar de nuevas leyes de educación la iglesia continúa siendo fuerte, junto con la fe de los bolivianos en general.

“No es una clase de catolicismo militante que se adhiera a normas occidentales”, dijo el padre Judd, misionero que reside en la ciudad de Cochabamba; pero “existe una fuerte sensibilidad religiosa en el pueblo boliviano”.