Feliz Navidad queridos hermanos y hermanas
Que la Paz de Cristo permanezca con ustedes todo el año
(in English)
Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Una vez más nos disponemos a celebrar como iglesia un aniversario del nacimiento de Jesús. Al celebrar juntos la mesa del Señor, en nuestras parroquias, con familiares, amigos y en nuestros hogares, Recordamos cuánto amor nos tiene Dios al darnos a su Hijo único quien se asemejo a tanto nosotros, pero menos en el pecado.
Lo ocurrido desde el milenio con el nacimiento de Jesús en el pesebre, envuelto en pañales, la magnifica escena de su nacimiento ha sido captada in palabra, en verso y en cada arte posible.
Mi escena favorita de croché es una que compré hace muchos años en una tienda de arte en Lewes Delaware. Las figuras fueron hechas de cera y no son muy tradicionales. La figura de José y de Maria representa a Maria descansando sobre un montón de paja y José sentado sobre sus pies, los dos adorando al recién nacido niño Jesús. Muchas ovejas, algunos pastores y el buey de pie junto al recién nacido, y algunos otros sorprendidos por este gran acontecimiento.
Pero sin duda, mi figura favorita en estas escenas del croché son las figuras que represen al dueño del mesón y su esposa. Yo me admiro de los artistas que plasman estos dos, pero que ignoran las características principales de la escena. El dueño del mesón y su esposa que están de pie junto a niño Jesús, el administrador del mesón sosteniendo una linterna para alumbrar al nuevo Rey que ha nacido y a su esposa que busca la forma de ayudar a Maria, José y Jesús.
Yo he reflexionado con estas dos figuras en mi oración, He pensado que tan importante son en nuestra meditación en una Historia de Navidad. Después de todo, la razón por la que Jesús vino a la tierra, hacerse hombre y permitir que nuestra sangre fluya por sus venas, es para que nosotros conozcamos la misericordia, la compasión y el perdón de Dios.
En cierta manera, tú y yo, y cada uno de nosotros, somos capaces de identificarnos con el dueño de mesón y su esposa. Así como la Historia de Navidad nos dice, aunque muy breve, el dueño del mesón claramente le dijo a Maria y José que no había lugar para ellos en el mesón." (Lucas 2:7) El propósito de su presencia en el pesebre nos indica que ellos cometieron un error, y vinieron a reconocer al niño Jesús llenos de esperanza y de perdón.
Así como el dueño del mesón y su esposa, Debe admitir y reconocer cuando me confieso que hay momentos cuando no ofrezco un lugar apropiado para que Jesús nazca en mi corazón. Mi corazón puede estar lleno de resentimiento, coraje, odio, envidia, celos ó enjuiciamientos. Todo esto llena el espacio de Jesús. Creo que muchos de ustedes llegan a identificarse con estas confesiones.
Aunque la Navidad nos recuerda que con el nacimiento de nuestro salvador, hay esperanza y perdón para todos. No importa que grande sea nuestro pecado. No importa que groseras sean nuestras palabras; o que egoístas hayamos sido, así como el dueño del mesón y su esposa cuando descubrieron su error y se arrepintieron, nosotros podemos llegar a Cristo con el simple hecho de saber que hemos sido perdonados.
Así como tú y yo nos reunimos en la iglesia alrededor de la mesa del Señor en esta navidad, donde quiera que estemos reunidos en la mesa con la familia, amigos y en nuestros hogares, podemos alegrarnos en la esperanza de que Jesús nació en un pueblo de Belén, para dar comienzo a una nueva historia que no tiene fin para el perdón de todos nosotros.
Como personas de esperanza, podemos llenar nuestros corazones cantando a una sola voz con los Ángeles de cielo: "Gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres de buena voluntad." (Lucas 2:14) No solamente podemos cantar un himno de paz como los Ángeles cantaron en la primera Navidad, Sino que podemos compartir la paz de cristo con las personas quienes han sido perdonadas.
En esta Navidad, en este inminente nuevo año del 2006, y todos los días de nuestras vidas, les deseo la paz de Cristo que el mundo no puede dar ni tampoco quitar.
Yo sigo adelante con esa misma Promesa "Nadaes imposible con Dios."
Su hermano en Cristo,
Reverendísimo David A. Zubik, Obispo de Green Bay
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