La Pascua nos invita a confrontar cara a cara a Jesús Resucitado
(in English)
Mis queridos hermanos y hermanas:
El resplandor de Cristo resucitado de la muerte
ha brillado sobre la gente redimida por su sangre,
Aleluya.
En mi pueblo natal de Western Pennsylvania, hay un famoso restaurante familiar popular, "Eat 'n Park". Por la última década o más, el restaurante tiene actualmente un anuncio comercial de televisión para la Navidad el cual yo creo que es más bien para el tiempo de la Pascua.
En la base de un adornado árbol de pino, hay una estrella que en varias ocasiones brinca muy alto para poder llegar a la punta del árbol. Con todo este esfuerzo no logra su cometido. Finalmente el árbol se dobla por si mismo y levanta la estrella. No solo sostiene a la estrella que es parte del árbol, sino que la estrella reposa como una luz en la cima.
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Pascua de Resurrección |
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Cuando San Pablo escribió a la Iglesia de Roma, recordó el efecto profundo de la Resurrección de Jesús sobre sus seguidores. "Así como Cristo fue resucitado de la muerte por la gloria del Padre, nosotros también podemos vivir una vida nueva". (Romanos 6; 4) Usando la imagen del árbol doblando y levantando la estrella, Jesús ha sido enviado a la humanidad y nosotros podamos llegar a ser como El, como Dios. Porque entregó su vida a la muerte para una gloriosa resurrección, Jesús nos ha dado vida nueva, la promesa de una vida eterna con El en el cielo.
En otra de sus cartas, en esta ocasión para los Corintios, San Pablo también escribió: "A quien no cometió pecado, Dios lo hizo por nosotros reo de pecado, para que, gracias a El, nosotros nos transformemos en salvación de Dios." (2Corintios. 5;21)
Durante el transcurso de nuestras vidas, todos nosotros enfrentamos una tentación la cual de un momento al otro es desalentadora - una arma usada por el diablo en contra de nuestra habilidad de conocer y tener esperanza.
La Pascua nos invita a confrontar cara a cara a Jesús Resucitado quien nos anima más que cualquier cosa a que nada nos desaliente, El Jesús Resucitado quien carga nuestra cruz al umbral de la esperanza.
Así como comenzamos el glorioso día cincuenta de la celebración en la temporada de la Pascua, yo les deseo mis hermanos y hermanas de la Iglesia de Green Bay, una profunda realización del regalo de la esperanza de Cristo - una esperanza la cual Jesús ganó por nosotros con la tumba vacía; una esperanza que ninguno, ni siquiera el diablo puede quitarnos; una esperanza que nos recuerda tanto que podemos llegar a ser como Dios.
Por esto del árbol, la pequeña estrella alcanza más allá de su esperanza.
Porque como Jesús, así también nosotros podemos.
Yo sigo adelante con esa misma promesa "Nada es Imposible con Dios"
Su hermano en Cristo,
Reverendísimo David A. Zubik Obispo de Green Bay
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