A peregrinos que caminan Vía Dolorosa no importa si no es ruta exacta de Jesús

By Judith Sudilovsky | Catholic News Service | March 19, 2015

JERUSALÉN — Varios grupos de peregrinos se reunieron en un patio soleado en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Ellos se preparaban para seguir una tradición que data de por lo menos el siglo V: caminar por la Vía Dolorosa a través de las calles empedradas de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

La Vía Dolorosa representa la ruta seguida por Jesús de camino a su crucifixión hasta que fue puesto en la tumba. (Foto CNS-por Debbie Hill)
La Vía Dolorosa representa la ruta seguida por Jesús de camino a su crucifixión hasta que fue puesto en la tumba. (Foto CNS-por Debbie Hill)

La Vía Dolorosa representa la ruta seguida por Jesús de camino a su crucifixión hasta que fue puesto en la tumba. Aunque la ruta seguida por esta devoción ha cambiado a través de los siglos, no ha sido así en cuanto a la necesidad y el deseo de los fieles cristianos de caminar sobre los pasos de Jesús. La ruta actual probablemente fue formalizada durante el siglo 18.

“Seguir los verdaderos pasos de Jesús es bastante sorprendente. Eso pone su mensaje aun más dentro de nuestros corazones”, dijo Marilyn McDonough, de 64 años de edad, católica de Santa Clara, California. “Sigo pensando en todo el sufrimiento que él pasó por nosotros y lo que pasó mental y físicamente. Es abrumador para mí estar aquí”.

A su vez, ella dijo estar consciente de que nadie sabe certeramente cuáles son los lugares exactos donde Jesús caminó. La restaurada Capilla de la Flagelación del siglo XII que está en el patio hoy día fue construida en la ubicación de una iglesia del siglo V.

“Si uno toma toda la zona completa de Jerusalén, sé que Jesús caminó por esta zona. ¿Se paró él en este preciso lugar? Quizás no, pero sé que anduvo por otros lugares y si camino por aquí puedo sentirlo en mi corazón”, ella dijo.

Peregrinos nigerianos cantaban un himno tradicional; un grupo asiático estaba de pie en filas ordenadas entonando una oración dirigida por un peregrino que llevaba una gran cruz. Grupos de Europa Oriental y Estados Unidos estaban parados en diferentes esquinas del patio, algunos escuchando mientras un guía presentaba explicaciones religiosas e históricas del lugar, mientras otros inclinaban sus cabezas en oración silenciosa o comunal.

Comenzando en la primera estación, en el patio de la cercana escuela musulmana el-Omariyya, todos caminaban la misma ruta, deteniéndose a orar y reflexionar en las tradicionales 14 estaciones, con las últimas cinco ubicadas dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro.

Algunos de los grupos de peregrinos caminaron la ruta cargando una cruz como lo hizo Jesús. Los viernes los franciscanos lideran una procesión oficial a lo largo de la Vía Dolorosa.

“A veces uno verá peregrinos aquí desde las 4 a.m. y hasta tarde en la noche”, dijo el padre franciscano Eugenio Alliata, profesor de Arqueología Cristiana en el Studium Biblicum Franciscanum. “Todos cantan y oran según su tradición, en su propio idioma. Jesús caminó con una cruz real, los peregrinos caminan con una cruz simbólica. Cada uno tiene su propia cruz que llevar y Jesús les ayuda a hacerlo”.

No hay un consenso claro entre los académicos bíblicos en que esta actual tradición de la Vía Dolorosa sea la ruta que siguió Jesús. Esta se basa en la asunción de que el pretorio, donde Poncio Pilato juzgó a Jesús, en esa época sería la Fortaleza Antonia, construida por el rey Herodes.

Sin evidencia arqueológica clara de dónde estaba el pretorio, de dónde se llevó a cabo el juicio de Jesús ni de cuál camino él siguió hasta su propia crucifixión, los académicos de historia bíblica basan su asunción sobre lo que saben del croquis y las costumbres sociales de Jerusalén, ciudad ocupada por los romanos durante esa época.

Algunos, como el arqueólogo Amit Reem, creen que una probabilidad es que el gobernador romano se habría alojado en el palacio del rey judío durante sus estancias en Jerusalén y que él habría juzgado a Jesús desde allí. Se cree que el palacio habría estado en lo que hoy día es el Museo Torre de David, justo dentro de la Puerta de Jaffa.

Reem, quien trabaja para la Autoridad de Antigüedades de Israel, recientemente terminó 10 años de trabajo de excavación revelando los cimientos y un sistema de drenaje del palacio del rey Herodes en uno de los edificios del museo.

“Sería justo pensar que Poncio Pilato, representante romano de César, se alojaba en el palacio de Herodes mientras estaba en Jerusalén”, dijo Reem parado fuera de las ruinas de la monumental escalinata que lleva a lo que se cree que fueron la famosas piscinas de Herodes. la zona fue excavada durante la década de 1980 por la arqueóloga Renee Sivan. Usando una pantalla al aire libre, el museo muestra una recreación virtual de las piscinas del palacio según descripciones del primer siglo sobre el palacio.

Reem señaló que los primeros cristianos no seguían la ruta actual de la Vía Dolorosa. Él dijo que la Vía Dolorosa estaba al sur de la Puerta de Jaffa, partiendo de Monte Sión, donde los cristianos de los siglos V y VI identificaban el pretorio, llevando desde la cercana Puerta del Estiércol hasta la Iglesia del Santo Sepulcro.

“Aunque no encontramos ninguna evidencia verdadera de que (el palacio de Herodes) es el lugar donde se llevó a cabo el juicio de Jesús, es un estimado lógico y teórico de que pudo haber sido aquí”, él dijo.

Padre Alliata, sin embargo, no está convencido.

Según piensa, el gobernador romano habría necesitado alojarse cerca del lugar del palacio de mayor importancia para el judaísmo para estar en guardia para cualquier disturbio durante el día sagrado de peregrinación de la Pascua Judía, cuando miles de judíos, incluyendo a Jesús, ascendían al Monte del Templo para entregar las ofrendas requeridas. Eso lo colocaría en la Fortaleza Antonia de Herodes que, según la tradición franciscana, estaba en el lugar de las capillas franciscanas modernas.

“La actual (procesión) Vía Dolorosa nunca comenzó en la Ciudadela del rey David”, dijo padre Alliata. “Es posible que en la historia esta fuera usada como el pretorio, pero los cristianos nunca la usaron para determinar el lugar de la crucifixión”.

Para la mayoría de los peregrinos los debates sobre la ruta original no importan.

Según su grupo se preparaba para salir del complejo franciscano y comenzar la procesión, Benevil Rosa, católico de Brasil, señaló que caminar a lo largo de la ruta ayudaría a transformar el amor de Jesús en una realidad espiritual.

“Eso pone el amor en práctica”, dijo Rosa. “Lo que la gente sienta en su corazón y lo que hagan en realidad es más importante que la verdadera ubicación”.

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