Adultos jóvenes instados a reconocer, compartir amor de Dios

WASHINGTON — Más de 1,300 adultos jóvenes de todo el país se reunieron en el santuario nacional St. John Paul II en Washington el 22 de julio para celebrar World Youth Day Unite, un evento diseñado para que adultos jóvenes celebren su fe en años en que la Jornada Mundial de la Juventud no se celebra.

José Rodríguez, quien viajó hasta el evento con un grupo de la Diócesis de Camden, Nueva Jersey, dijo que pensaba que era importante ir a un evento donde pudiera estar rodeado por otros adultos jóvenes y ver que “está bien decir que uno es católico y que uno está orgulloso de ser católico”.

Jóvenes marchan cerca de la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción el 22 de julio durante el evento World Youth Day Unite. Más de 1,300 jóvenes de todo el país se reunieron en Washington para el evento diseñado para congregar a jóvenes durante años cuando no hay una Jornada Mundial de la Juventud. (Foto CNS | Cortesía de Daphne Stubbolo, Archidiócesis de Washington)

Vicente García, un recién graduado universitario de la Arquidiócesis de Baltimore, viajó a la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, Polonia, el año pasado y estaba entusiasmado de ir al World Youth Day Unite para celebrar el aniversario.

García dijo que durante la Jornada Mundial de la Juventud pudo experimentar “la belleza de la iglesia y su universalidad” al estar unido con gente de distintas culturas y “gente que ni siquiera conozco, sin embargo, estamos unidos en Cristo”. Él tenía la esperanza de que el evento fuera una continuación de esa experiencia.

El tema del evento fue “El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí y santo es su nombre”.

El obispo Nelson J. Pérez, quien pronto será instalado como obispo de Cleveland, y el obispo Frank J. Caggiano de Bridgeport, Connecticut, dieron discursos de apertura sobre estas palabras.

Señalando la reunión de la gente de 52 diócesis de todo el país y también de distintos lugares a lo largo del viaje de la vida, el obispo Pérez dijo: “Cada uno de nosotros viene de distintos lugares, pero el Señor los encuentra a ustedes y a mí donde estemos”.

La razón común de todos estar allí, él añadió, fue que “en algún lugar en el pasado o recientemente ustedes y yo tuvimos un encuentro con Jesucristo”, lo cual es el centro de la fe cristiana.

Aunque el credo cristiano también incluye ser amable, generoso, considerado y compasivo, él señaló que las personas que no son cristianas también pueden hacer estas cosas y a veces las hacen mejor. Pero lo que distingue a los cristianos, dijo el obispo Pérez, es la creencia de que “(Jesús) se movió, se levantó de entre los muertos y continúa moviéndose en nosotros y a través de nosotros y en torno a nosotros”.