El papa ora por diálogo, reconciliación en Jerusalén

CIUDAD DEL VATICANO — El papa Francisco pidió “moderación y diálogo” entre musulmanes y judíos en Tierra Santa, tras una escala de tensión alrededor de un lugar clave en Jerusalén, sagrado para los miembros de las dos religiones.

Después de recitar el ángelus del mediodía del 23 de julio, el papa pidió a las personas reunidas en la Plaza de San Pedro que se unieran a él pidiéndole al Señor que inspirara reconciliación y paz en la región.

Las tensiones en Jerusalén han estado altas desde el 14 de julio, cuando tres árabes israelíes armados con puñales y pistolas mataron a dos policías israelíes en la entrada del lugar que los judíos llaman el Monte del Templo y los musulmanes llaman Haram al-Sharif. El lugar incluye el Muro de las Lamentaciones y la mezquita Al Aqsa.

Durante su charla principal del ángelus, el papa Francisco habló sobre la parábola de la cizaña entre el trigo de la lectura del Evangelio dominical.

El agricultor en la parábola del Evangelio según San Mateo le dice a sus trabajadores que no arranquen toda la cizaña porque pueden arrancar el trigo, sino esperar hasta la cosecha, cuando la cizaña y el trigo pueden ser separados.

“Con esta imagen, Jesús nos dice que en este mundo el bien y el mal están tan entrelazados, que es imposible separarlos y extirpar del todo el mal. Sólo Dios puede hacer esto”, dijo el papa.

Las personas están llamadas al “difícil ejercicio del discernimiento” entre el bien y el mal, él dijo, y cuando fracasan — que todos lo hacemos a veces — la iglesia está lista para ayudar con la gracia del bautismo y de la confesión.

Como el agricultor de la parábola, dijo el papa, Dios llama a los cristianos a ser pacientes mientras esperan la cosecha.

“La paciencia significa preferir una iglesia que es levadura en la masa, que no teme ensuciarse las manos lavando la ropa de sus hijos, más bien que una iglesia de ‘puros’ que pretende juzgar antes del tiempo quién está en el Reino de Dios y quién no”.