Cardenal de Chicago agradece parroquia tejana por ‘acoger al forastero’

MCALLEN, Texas — Hace tres años una crisis humanitaria llegó la ciudad de McAllen, Texas, cuando miles de personas de países centroamericanos en busca de asilo comenzaron a entrar a la ciudad fronteriza cada día. En muchos casos, las personas llegaban cansadas y traumatizadas por el largo viaje.

Muchos de ellos venían huyendo de la violencia y la pobreza extrema en Honduras, El Salvador y Guatemala, sus países de origen.

La hermana Norma Pimentel, religiosa de las Misioneras de Jesús y directora ejecutiva de Caridades Católicas del Valle del Río Grande, reconoció la necesidad de ayudar a los refugiados — la mayoría niños sin acompañantes y mujeres con niños — que estaban llegando a la ciudad en grandes grupos. Ellos venían en camino a encontrarse con parientes en otras partes de Estados Unidos para solicitar asilo político.

La hermana Pimentel se comunicó con la iglesia Sagrado Corazón en McAllen para pedir uso de un salón parroquial durante unos meses para crear un sitio donde las personas buscando asilo pudieran bañarse y obtener ropa limpia y provisiones para niños.

Tres años más tarde, 74,000 personas han pasado por el Centro de Refugio Humanitario y la parroquia por fin está a punto de recuperar su salón.

La hermana, con ayuda de otros, tiene planes para un nuevo edificio que será construido a una cuadra de Sagrado Corazón para alojar el centro de refugio, gracias en parte a una concesión de $100,000 de la organización Extensión Católica. La donación fue entregada por el cardenal Blase J. Cupich de Chicago, canciller de Extensión católica.

La organización, con sede en Chicago, es la que más apoya nacionalmente la obra misionera en regiones pobres y aisladas de Estados Unidos.

“Ustedes han acogido a los forasteros y les han echo sentir como familia”, dijo el cardenal Cupich a los feligreses de Sagrado Corazón durante una Misa celebrando la fiesta de la Asunción el 15 de agosto.

El cardenal Cupich viajó hasta McAllen para entregarle oficialmente a la Diócesis de McAllen los $100,000 para la construcción del edificio. Los fondos fueron recaudados durante una cena benéfica en el Museo del Vaticano organizada por Extensión Católica el día de la elevación del cardenal Cupich al Colegio Cardenalicio en noviembre del 2016.

“El Santo Padre pidió que los nuevos cardenales no tuvieran celebraciones grandiosas que llamaran la atención a nosotros mismos, sino que hiciéramos algo que ayudara a los que están en la periferia de la sociedad”, dijo el cardenal Cupich. “Me satisface estar con ustedes hoy para dedicar los fondos que Extensión Católica recaudó específicamente para este evento para la Diócesis de Brownsville”.

En el lugar donde se construirá el futuro edificio, el cardenal Cupich le entregó, después de Misa, una placa a la hermana Pimentel y al obispo Daniel Flores de la Diócesis de Brownsville conmemorando la ocasión.

Los $100,000 recaudados por Extensión Católica para el nuevo centro de refugio es la concesión más reciente en los 110 años que lleva la organización entregando fondos en el estado de Texas.