Observatorio de escuela católica de Miami está listo para el eclipse

MIAMI — El observatorio estudiantil de la escuela preparatoria jesuita Belén está ansiosamente esperando el eclipse solar.

Aunque Miami no está en la llamada “zona de totalidad”, la región estará en la trayectoria del 80 por ciento de la visibilidad del Sol durante el apogeo del eclipse del 21 de agosto.

“Este eclipse es algo que será una experiencia maravillosa para Miami; lo más importante siendo que cubrirá el 80 por ciento del Sol y tenemos que tener cuidado y no mirarlo sin filtros especiales o lentes especiales”, dijo el padre jesuita Pedro Cartaya, consejero espiritual en Belén y fundador del observatorio y del club de astronomía estudiantil que comenzó allí en la década de 1980.

El sacerdote, originario de La Habana, Cuba, coordinará unos 20 estudiantes miembros del club de astronomía y alumnos que estarán observando el eclipse solar con una serie de telescopios modificados para observar de forma segura y que documentaran el fenómeno.

Cartaya dijo que en marzo de 1970 estaba en Perry, Florida, para observar un raro eclipse solar total que ese año pasó por América Central y la región del norte de Florida.

“Fue una experiencia sorprendente que no olvidaré”, él dijo al Florida Catholic, periódico arquidiocesano de Miami. “Muchos astrónomos de todo el mundo estaban allí; estaba tan oscuro”.

El observatorio en Belén, que incluye 11 telescopios, está entre los mejores en su clase entre las escuelas secundarias y durante el eclipse estará accesible solamente a los estudiantes astrónomos de Belén y los miembros de la facultad relacionada.

Michael Cairo, graduado de la clase del 2016 de Belén y estudiante con concentración en física en College of William and Mary en Virginia, estará en Florida en receso de verano para el eclipse y planea asistir a Belén el 21 de agosto como expresidente del club de astronomía.

El club es únicamente una asociación estudiantil voluntaria para aficionados a la astronomía y no está asociado oficialmente al trabajo escolar de Belén.

“Esto es bastante significativo: los eclipses lunares son bastante comunes y he visto unos cinco de ellos, pero este eclipse solar en los Estados Unidos es raro y lo recordaré”, dijo Cairo, quien ha sido miembro del club de astronomía de la escuela preparatoria desde que estaba en el sexto grado.

El club ha ordenado unos 20 pares de lentes protectores especiales para mirar el Sol y a los telescopios se le adaptará filtros y protectores solares, algunos de los cuales ellos han usado para ver y estudiar la superficie del Sol. Uno de los exmiembros del club también estará presente para fotografiar el evento.

“Belén es afortunada de tener un observatorio completo para ver esto y yo soy afortunado de estar aquí cuando suceda. En realidad el observatorio en Belén es más completo que el de mi colegio, así que tendré una mejor experiencia aquí”, dijo Cairo.

El estudiante del noveno grado Danny Jiménez, de 14 años y expresidente de la división juvenil del club de astronomía, recibió su primer telescopio cuando estaba más o menos en el quinto grado y ahora tiene la esperanza de continuar hacia una carrera en astrofísica y quizás trabajar en la NASA.

“Pensé que sería bueno aprender sobre ese campo y al observar el cielo aprendemos sobre el vasto universo que tenemos”, dijo Danny.

Padre Cartaya dijo que está orgulloso de todos los estudiantes del club de astronomía que ha tenido a través de los años y que un estudio profundo de las ciencias y del mundo natural le viene a los cristianos como un ejercicio natural.

“En nuestra orden jesuita tenemos una larga tradición de trabajar en las ciencias y cuanto más uno le dedique a las ciencias, más uno se acerca a Dios y a tener fe en Dios”, dijo el sacerdote.