Vaticano concede permiso para que monja pueda oficiar boda en Canadá

OTTAWA, Ontario — Cuando no se encontró un sacerdote en la Diócesis de Rouyn-Noranda en Quebec, Canadá, para oficiar una boda, el obispo pidió y recibió permiso para que una monja local lo hiciera.

Aunque muchos lo han tomado como una señal de que el papa Francisco está cambiando el rol de las mujeres en la iglesia, el obispo Dorylas Moreau dijo que la boda se llevó a cabo de acuerdo a una cláusula del derecho canónico establecida hace mucho tiempo. Esta permite una excepción para que a un laico se le permita oficiar una boda cuando no está disponible un obispo, un sacerdote o un diácono. Esa persona laica puede ser hombre o mujer.

“Es una situación excepcional, no es algo habitual”, dijo el obispo Moreau.

El obispo dijo que tiene solamente 16 sacerdotes para 35 parroquias en una diócesis que cubre casi 9,300 millas cuadradas de terreno. La diócesis tiene más de 75 monjas, pero ningún diácono, aunque hay tres en formación.

La escasez de sacerdotes, especialmente más grave durante el verano, llevó al obispo a solicitar permiso a través de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos para que la hermana Pierrette Thiffault, de las Hermanas de la Providencia, realizara la boda. La aprobación fue recibida el 1 de mayo.

El 22 de julio la hermana Thiffault ofició la boda de una pareja identificada solamente como David y Cindy en una parroquia católica en Lorrainville, Quebec, a unas 300 millas al noroeste de Ottawa. La iglesia no estaba lejos de la parroquia de Moffett, donde la hermana Thiffault es trabajadora pastoral.

La religiosa dijo que ha conocido a David desde que él era estudiante de escuela secundaria a través de su trabajo como catequista.

“Fue una experiencia nueva para mí”, dijo la hermana Thiffault.

Dijo que la experiencia “fue buena para la diócesis”, y “fue también un experimento para la Iglesia Católica”.

La hermana Thiffault dijo que su participación fue una “obra de evangelización” porque se reunió con la pareja varias veces para prepararlos para el matrimonio.

Ella dijo que si otra vez la necesitan, ella con gusto oficiaría nuevamente.

“Imagino que la autorización no será otorgada solamente para una boda”, ella dijo. “Si puedo ayudar aceptaré”.