Líderes de universidades católicas apoyan a beneficiarios de DACA

WASHINGTON — Líderes de universidades católicas opuestos a la eliminación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) han aumentado su determinación de hacer más por los estudiantes que participan en el programa, pero han expresado también la esperanza de que una solución legislativa está cerca.

“Tal vez este es el momento” de que algo suceda, dijo Donna Carroll, presidenta de Dominican University, cerca de Chicago, el día después que el presidente Donald Trump discutiera un posible acuerdo sobre el programa DACA en la Casa Blanca el 13 de septiembre con la líder minoritaria de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata de California, y el líder de la bancada minoritaria del Senado, Charles Schumer, demócrata de Nueva York.

Jóvenes que apoyan reforma migratoria, y algunos inscritos en el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) participan en una manifestación el 12 de septiembre en Washington para pedir al Congreso que apruebe la Ley DREAM. Muchos presidentes de colegios católicos han apoyado a los estudiantes beneficiarios de DACA y han ofrecido recursos adicionales para estos estudiantes en sus universidades. (Foto CNS | Joshua Roberts, Reuters)

Trump, en Twitter, trató de disminuir la discusión privada. El presidente dijo de su reunión con los demócratas: “No se hizo ningún trato anoche sobre DACA”, pero un día después confirmó que algún tipo de acuerdo podría estar en marcha, y dijo a reporteros: “Estamos trabajando en un plan para DACA”.

El programa DACA, instituido por el presidente Barack Obama en 2012, permite que unos 800,000 jóvenes traídos a Estados Unidos sin documentos cuando eran niños se queden en el país y trabajen o estudien con un aplazamiento temporal de la deportación, siempre y cuando satisfagan ciertos criterios. El secretario de Justicia Jeff Sessions anunció el 5 de septiembre que el programa terminaría en seis meses si el Congreso no aprueba legislación para hacerlo permanente.

Carroll, presidenta de la universidad Dominican, ha apoyado por mucho tiempo la reforma migratoria y mira el futuro de DACA y de la Ley de Desarrollo, Ayuda y Educación de Menores Extranjeros (Ley DREAM), que fue presentada en el 2001 y que ha sido rechazada varias veces. La medida ofrecería la oportunidad de residencia legal permanente a aquellos que llegaron a este país sin documentos cuando eran niños.

La narrativa cambia “todos los días”, advirtió Carroll a los 100 participantes del programa DACA que asisten a Dominican University en una carta que les escribió después del anuncio del 5 de septiembre de que el programa DACA estaba terminando.

A pesar de su indignación por la decisión, ella le dijo a los estudiantes que tiene esperanza de que la reacción negativa sobre la decisión pueda ser lo que se necesita para que se apruebe la Ley DREAM.

Carroll, quien también firmó un comunicado con otros presidentes universitarios católicos oponiéndose a la decisión de rescindir el programa DACA, dijo a Catholic News Service que su carta a los estudiantes es importante para “darles un sentido de certeza y apoyo” en este momento de tanta incertidumbre.

Ella dijo que los estudiantes de su universidad que participan en el programa DACA obviamente sufren la ansiedad causada por las noticias, pero también son personas fuertes y están dando pasos adelante. Ella les pidió que sigan con ese espíritu y que sigan enfocándose en su progreso académico.

Mientras tanto la universidad, igual que otros colegios y universidades católicas de todo el país que tienen participantes en el programa DACA, ha continuado o hasta aumentado su ayuda a estos estudiantes. Reciben ayuda económica, legal y espiritual mientras contemplan su futuro.

Patricia McGuire, presidenta de la universidad de mujeres Trinity Washington, dijo que ella también habló con las 100 estudiantes del programa DACA, o “Dreamers”, en su institución después del anuncio de que el programa iba a terminar. Ellas estaban “extremadamente estresadas” y preocupadas particularmente por sus familias porque sus permisos de trabajo en muchos casos son la única fuente de ingreso familiar, dijo McGuire.

Las estudiantes se preocuparon por lo que pasará si pierden su capacidad de trabajar o de tener licencia de conducir, ella dijo.

McGuire les aseguró a sus estudiantes que continuarían recibiendo becas de parte de la universidad y también dijo que la universidad está añadiendo sesiones de apoyo para incluir a familiares de estudiantes del programa DACA.

Cuando exalumnos de la universidad se han comunicado con la escuela para preguntar cómo pueden ayudar a estos estudiantes, McGuire les dice que se comuniquen con los que los representan en el Congreso y les pidan que aprueben la Ley DREAM.

Ann McElaney-Johnson, presidenta de la universidad Mount St. Mary en Los Ángeles, dijo que ella ha llamado a su representante y continuará haciéndolo regularmente.

Ella está impresionada porque los presidentes universitarios católicos y los obispos estadounidenses han expresado su apoyo del programa DACA. “Realmente estamos, como una Iglesia Católica y universidades católicas, juntos en esto”, dijo ella, añadiendo: “Estamos con estos estudiantes y haremos todo lo que podamos para asegurar sus futuros”.

McElaney-Johnson dijo que el estado de ánimo en la universidad es una mezcla de emociones entre los participantes en el programa DACA: se sienten estresados por sí mismos y por sus familias, pero también tienen “cierta determinación para hacer todo lo que pueden para defender sus derechos”.

“Los estudiantes sienten esto, pero todos los demás también lo sienten”, ella dijo a CNS. “Hay un fuerte sentido de determinación de que tenemos que cuidar a estos estudiantes y hacer que nuestras voces se escuchen”.

Hablar abiertamente a favor de los beneficiarios de DACA ha sido el grito unificador de McGuire, quien durante una presentación en la universidad Notre Dame el 5 de septiembre dijo a líderes de educación superior que hay que defender a los estudiantes.

“Si ha habido un momento para que la educación superior católica actúe sobre sus valores más profundos, para estar en solidaridad con los pobres y desposeídos de esta Tierra, el momento es ahora”, ella dijo instando a los presidentes y administradores universitarios a “estar al lado correcto de la historia y la justicia social”.

Ella también habló del tema al mundo de la enseñanza superior en una columna publicada el 8 de septiembre en el sitio web Inside Higher, enfatizando que la educación superior debería “considerar hacer algo que raramente hacemos: unir fuerzas entre industrias y organizaciones sociales para hacerle saber al Congreso cuán amplia y profunda es la exigencia de proveer un remedio legal eficaz” para los beneficiarios de DACA.