Mexicanos reaccionan al terremoto con generosidad y preocupación por los políticos

CUERNAVACA, México — Donaciones del grupo humanitario católico Cáritas han comenzado a fluir a lo largo de México, en las áreas afectadas por el terremoto que sacudió el centro de México el 19 de septiembre, dejando más de 300 muertos, arrasando viviendas e iglesias y dejando a miles sin hogar.

Un sacerdote celebra Misa cerca de los escombros de un edificio el 22 de septiembre, tres días después de un fuerte terremoto en la Ciudad de México. (Foto CNS-Henry Romero, Reuters)

Pero cuando algunas de esas donaciones iban en rumbo a personas necesitadas por el estado de Morelos, justo al sur de Ciudad de México, fueron detenidas, no obstante, y desviadas a centros de acopio del gobierno, dijo el obispo Ramón Castro Castro de Cuernavaca. Él informó de lo ocurrido en un corto video que desencadenó un escándalo.

“Esto sobre pasa cualquier lógica moral mínima. Yo le suplico a quienes tienen la autoridad y a quienes tienen la forma de detener esto, lo hagan”, afirmó el prelado en una grabación en internet, en la cual describió cómo tres camiones con suministros de Cáritas fueron detenidos, luego desviados por la policía.

El video del obispo Castro se hizo viral en México, donde la gente ha respondido al terremoto con generosidad y donde muchos salieron al rescate de los atrapados bajo los escombros, incluso poniendo en riesgo sus propias vidas y trabajando continuamente sin dormir.

Pero los comentarios del obispo Castro han venido a reflejar lo harta que está la gente con los políticos, algunos de los cuales han sido echados o abucheados por los furiosos habitantes cuando visitan zonas del desastre. Algunos políticos han puesto su propaganda o logotipo en los suministros o dieron asistencia en zonas pobres con la condición de que la persona que está siendo asistida muestre una identificación electoral.

Líderes católicos de México se han unido para denunciar enérgicamente a la clase política del país, mientras a la vez acompañan a la población que a menudo desconfía de las autoridades y depende uno de otro en este momento de crisis. En una homilía del 24 de septiembre, el obispo Castro pidió a la ciudadanía que estén vigilantes para evitar la corrupción y la vulgar politiquería.

“Me gustaría pedirle al gobierno que honestamente distribuya este dinero, este fondo de asistencia para el desastre, a fin de reconstruir el país y que ningún porcentaje de esto se vaya al bolsillo de nadie. Que hagamos lo necesario, nosotros ciudadanos, en vigilar y denunciar cualquier abuso, basta ya”, dijo el obispo Castro.

El terremoto de magnitud 7.1 sacudió el centro de México particularmente fuerte, con el epicentro a 45 millas al sureste de Ciudad de México en la zona en que colindan los estados de Morelos y Puebla. En Morelos –jurisdicción de la Diócesis de Cuernavaca– por lo menos 73 personas murieron. Algunas ciudades reportaron que más de la mitad de las viviendas fueron afectadas o destruidas.

La solidaridad y generosidad de la ciudadanía en Morelos se han oscurecido en parte por las preocupaciones de que funcionarios estatales y políticos están tratando de utilizar esta tragedia con fines políticos y para hacer campaña de cara a las elecciones del 2018.

El obispo Castro declaró a Catholic News Service que el gobierno de Morelos emitió instrucciones de que toda la ayuda que vaya llegando de otros estados sea distribuida por las agencias estatales.

“Quieren distribuir (la ayuda de la iglesia) porque luego le ponen la etiqueta ‘Gobierno de Morelos'”, aseveró. “Esto es asistencia que viene de muchas otras personas y (etiquetarlo de modo contrario es) una total falta de honestidad”.

La diócesis dijo que 111 parroquias fueron o dañadas o destruidas, mientras que 13 residencias parroquiales quedaron inhabitables, dejando a esos sacerdotes desamparados.

“Algunas de esas iglesias tienen 400 años de antigüedad”, según detalló el prelado en la catedral de Cuernavaca, la cual data de los años 1500. La catedral estaba siendo renovada, pero sufrió tal daño que no se pudieron celebrar más los servicios religiosos en sus instalaciones. “Estas edificaciones estaban aún de pie a pesar de las anteriores tormentas y terremotos, pero no pudieron soportar éste. Ello te indica cuán poderoso ha sido”.