Católicos hispanos quieren ayudarse a encontrar a Cristo

OMAHA, Nebraska — A veces es difícil sentirse bienvenido, especialmente cuando uno se muda a una nueva comunidad o, en el caso de muchos hispanos, a una nueva comunidad católica.

Las barreras de lenguaje, los temores de ser descubiertos en el país sin permiso legal y otras preocupaciones pueden evitar que familias e individuos se involucren a una parroquia o continúen practicando su fe.

Participantes de un encuentro arquidiocesano en Omaha, Nebraska se reunieron el 18 de noviembre en la catedral de Santa Cecilia en Omaha. Unos 60 líderes parroquiales y representantes de la comunidad latina se reunieron para participar en preparativos para el quinto Encuentro Nacional de la Iglesia Católica de los Estados Unidos, que se celebrará en 2018 en Texas. (Foto CNS-Lisa Maxson, Catholic Voice)

Unos 60 líderes y representantes parroquiales de la comunidad latina se reunieron el 18 de noviembre en la catedral St. Cecilia en Omaha y contaron de esas experiencias durante un encuentro diocesano.

El encuentro de la Arquidiócesis de Omaha fue la culminación de reuniones de líderes católicos en parroquias de toda la arquidiócesis. Los encuentros a nivel diocesano son parte de un proceso de cuatro años de reflexión y acción que llevan a lo que se le llama el Quinto Encuentro Nacional de la Iglesia en Estados Unidos.

Primero se organizaron los encuentros a nivel parroquial; la próxima parte será los encuentros regionales. El encuentro nacional está planeado para el próximo septiembre en Grapevine, Texas.

El propósito, según afirma su nombre, es “encontrarse” con otros, extendiéndose hacia los que están en los márgenes a través de la evangelización, escuchando las preocupaciones de una comunidad tan diversa mediante la consulta y preparando líderes pastorales del futuro.

La iglesia está haciendo el esfuerzo para satisfacer las necesidades de las crecientes comunidades católicas hispanas.

En la Arquidiócesis de Omaha, Conchita Mayorga y Shacty Hurtado dijeron que quieren ser parte de los esfuerzos arquidiocesanos para evangelizar en las comunidades hispanas a los católicos que se han ido de iglesia, ayudándoles a encontrarse con Jesús en la iglesia y en sus vidas cotidianas.

“A veces nos sentimos como forasteros … que no somos bienvenidos. Aun en la comunidad hispana, cuando hay gente llegando de distintos lugares, a veces sienten que no son bienvenidos”, dijo Mayorga, miembro de la parroquia Assumption-Guadalupe en Omaha.

“Todos estamos intentando salirnos de nuestra comodidad y conocer a otras personas y demostrarles que ahí está Jesús”, dijo Mayorga acerca del esfuerzo del encuentro. “Él siempre está ahí y ellos solo tienen que acercársele”.

Hurtado, estudiante de décimo grado de la escuela secundaria Mercy y parte de la parroquia St. Joseph, ambas en Omaha, dijo al Catholic Voice, el periódico arquidiocesano, que quería participar en el encuentro porque ama su fe católica y se siente llamada a representar a los jóvenes de la Iglesia Católica.

Ella se comunica con otros jóvenes, incluyendo amigos, a través de los medios sociales y llamadas telefónicas, dijo Hurtado. Compartir la fe con otros en muchos casos significa simplemente escucharlos, ella dijo.

Otros en la reunión compartieron cómo ellos se acercan a personas en sus comunidades — en muchos casos visitando hogares — y discutieron los retos de las personas que ellos encuentran. Falta de tiempo, falta de hospitalidad y comunicación y, para algunos, el miedo que tienen por estar en el país sin documentación apropiada son algunos de los obstáculos que limitan su participación en sus iglesias.

“Algunos dicen que en sus países de origen eran católicos y asistían a Misa, pero cuando vinieron a Estados Unidos eso cambió. Muchos tienen miedo por su situación legal, dijo Mariana Flores-Chávez, coordinadora arquidiocesana del Ministerio Hispano para el Matrimonio y la Familia. “Como comunidades parroquiales, creo que necesitan ser más acogedoras y menos críticas. También queremos ver soluciones a estos problemas y tomar acción nosotros mismos, ya que somos la iglesia”, dijo.

El encuentro arquidiocesano, durante el cual el arzobispo George J. Lucas de Omaha se dirigió al grupo y celebró Misa, fue precedido por una serie de sesiones de 90 minutos en las parroquias donde la gente aprendió métodos para ayudarles a sentirse más cómodos a los que no han estado asistiendo a Misa, ni han estado involucrados en sus parroquias.

El próximo paso en el proceso de encuentro será resumir la información recopilada en el evento arquidiocesano para que el arzobispo Lucas la presente en el encuentro regional en abril en Kansas City, Kansas. La arquidiócesis enviará dos representantes a la reunión, dijo Flores-Chávez.