Oración del Jubileo de Discipulado

Como ustedes saben, este año celebramos el 150 aniversario de la fundación de la Diócesis de Green Bay. Para tener un año especial de celebración, tenemos que ponernos delante de la cara del Buen Señor. Necesitamos expresar nuestra gratitud por sus bendiciones sobre esta hermosa tierra y pueblo durante los últimos 150 años y pedir su constante bendición para los próximos 150 años de fe.

Le pido a cada parroquia y a cada escuela, institución de la Iglesia Católica, grupo de oración y de apostolado o ministerio que por favor se unen en rezar esta oración diocesano para la Cuaresma, la temporada de Pascual y hasta la fiesta de Pentecostés. En la Santa Misa los domingos, estoy pidiendo a cada parroquia a rezar esta oración después de la comunión y antes de la bendición final. Copias de la oración serán proporcionadas a cada parroquia y también está disponible en esta edición de “The Compass” y en la red www.gb dioc.org/jubilee2018 para que cada familia pueda imprimir una copia y rezar la oración en familia.

Como verán, expresamos nuestra gratitud por las bendiciones de los últimos 150 años. Damos gracias al Señor por el testimonio heroico y la valentía de aquellos que por primera vez trajeron la Buena Noticia del Evangelio y de la vida sacramental de la iglesia al noreste de Wisconsin. Oremos por ese mismo ardor de los primeros discípulos misioneros y el primer obispo, sacerdotes, religiosas y laicos que trabajaron para el establecimiento pleno de la fe en esta zona. Oremos por la gracia de descubrir a Jesús, seguir a Jesús, adorar a Jesucristo y compartir la alegría del Evangelio con otros.

Finalmente, en la oración, le pedimos al Espíritu Santo que nos ayude a llevar la alegría del Evangelio a través de la palabra y la acción a nuestras familias, nuestros amigos, vecinos y compañeros de trabajo y nuestras comunidades. Pedimos al Espíritu Santo que encienda nuestros corazones con el mismo amor a la Eucaristía, que lanzó las generaciones antes que nosotros. Concluimos pidiendo a Nuestra Señora de Buena Ayuda para guiarnos a través de este año de renovación y de respuesta.

Les animo a cada uno de ustedes a orar por esto, incluso diariamente si es posible, para que podamos caminar juntos en una respuesta generosa y abundante a la gracia de renovación en nuestras vidas personales, en las vidas de nuestras familias, en nuestras parroquias y escuelas, y en los ministerios de educación religiosa. Que Dios bendiga a la Diócesis de Green Bay.