Obispos en ambos lados de la frontera critican despliegue de soldados

CIUDAD DE MÉXICO — La Conferencia del Episcopado Mexicano criticó el plan del presidente estadounidense Donald Trump de enviar soldados de la Guardia Nacional a la frontera entre Estados Unidos y México y emitieron una fuerte defensa de los migrantes diciendo que la Iglesia Católica no podía “pasar de largo ante el sufrimiento de nuestros hermanos migrantes que buscan mejores condiciones de vida al cruzar la frontera para trabajar y contribuir al bien común”.

La carta del 7 de abril, dirigida al pueblo de México y de Estados Unidos y a los presidentes de ambos países, repitió el mensaje de los obispos estadounidenses de la frontera diciendo que la frontera entre los dos países “no es una zona de guerra”, sino una zona “llamada a ser ejemplo de vinculación y corresponsabilidad”.

“El único futuro posible para nuestra región es el futuro edificado con puentes de confianza y desarrollo compartido, no con muros de indignidad y de violencia”, decía la declaración firmada por los obispos de 16 diócesis del norte de México y por los seis miembros del consejo presidencial de la conferencia.

La declaración de los obispos mexicanos, “Por la dignidad de los migrantes”, vino después del anuncio de Trump el 4 de abril del despliegue de soldados hacia la frontera para frustrar la entrada de migrantes no autorizados.

También vino después de una serie de tuits de Trump criticando a México por no detener una caravana de migrantes centroamericanos en su movimiento en dirección norte hacia la frontera entre Estados Unidos y México.

Los obispos pidieron defender la dignidad de los migrantes diciendo: “Los migrantes no son criminales, sino seres humanos vulnerables que tienen auténtico derecho al desarrollo personal y comunitario”.

Ellos también discreparon con el gobierno mexicano por “no haber creado las oportunidades suficientes de desarrollo para nuestro pueblo pobre y marginado”, aunque la migración mexicana ha disminuido durante la última década. Pero su declaración también defendió el país contra los comentarios peyorativos por parte de Trump.

“Las carencias que tenemos los mexicanos no pueden ser justificación para promover el antagonismo entre pueblos que están llamados a ser amigos y hermanos”, dijeron los obispos. “No es conforme a la dignidad humana … edificar barreras que nos dividan o implementar acciones que nos violenten”.

El día antes de la declaración de los obispos mexicanos ocho obispos católicos de cuatro estados fronterizos de Estados Unidos emitieron un comunicado juntos expresando su preocupación por la colocación de soldados en la frontera.

“Esta no es una zona de guerra, sino que está compuesta por muchas comunidades pacíficas que cumplen con la ley y también son generosas en su respuesta al sufrimiento humano”, dijeron los obispos. El comunicado de los obispos dice que ellos reconocen el derecho de las naciones de controlar y asegurar sus fronteras y a respetar el imperio de la ley, pero también señaló que las leyes estadounidenses actuales le permiten a los que llegan a este país huyendo de la persecución el “debido proceso mientras sus casos son evaluados”.

Buscar refugio contra la persecución y la violencia en busca de una vida pacífica “no es un delito”, dijeron los obispos.