Amigos por Cristo continúa obra en Nicaragua aun durante crisis política

BUFORD, Georgia — Amigos por Cristo, una organización sin fines de lucro de Georgia que le sirve a los más pobres de Nicaragua, ha cancelado todos los viajes misioneros del verano debido al aumento de la violencia en el país centroamericano. Sin embargo, varias iglesias nicaragüenses cerca de la sede de la organización en Chinandega, Nicaragua han intervenido para servirle a sus vecinos y asociarse con Amigos por Cristo para terminar la construcción de 100 baños modernos y un sistema de agua limpia para el pueblo de El Pedregal.

John Bland, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Amigos por Cristo, que aparece segundo desde la derecha, celebra el logro de tener agua limpia con Dona Liliam de Las Torres, Nicaragua, el 14 de julio. (Foto CNS-cortesía de Amigos por Cristo)

“Normalmente unas 1,800 personas vienen cada año y hemos tenido que atrasar los viajes hasta que podamos decirles que está bien viajar”, dijo el director ejecutivo John Bland desde la sede del grupo ubicada a tres horas de viaje conduciendo desde Managua, la capital.

Grupos de derechos humanos calculan que más de 350 han muerto en Nicaragua desde el 18 de abril, cuando protestas comenzaron debido a reformas al sistema del seguro social del país centroamericano. Sacerdotes católicos han sido atacados y los manifestantes en contra del gobierno han sido acosados por policías y paramilitares.

A pesar de la crisis, las condiciones en los alrededores de Chinandega están relativamente tranquilas y pacíficas y las operaciones diarias continúan.

“Aquí en Chinandega podemos salir sin ningún problema” y Amigos por Cristo le preguntó a las iglesias y organizaciones locales si les interesaba hacer viajes misioneros de solo un día para ayudar en El Pedregal, dijo Bland. “Ha sido fenomenal ver gente … tomando tiempo de su trabajo, lo cual es muy difícil, para venir y trabajar en otras comunidades”.

El Pedregal es la decimoctava comunidad en Nicaragua servida por Amigos. Las familias no tenían agua potable y todos sus pozos hechos a mano tenían la bacteria E. coli y se sospecha que se contaminaron por letrinas cercanas. Aunque Amigos está dándole tratamiento a los residentes para diarrea, parásitos intestinales y deshidratación severa, también les está ayudando con el acceso a agua limpia.

“Perforamos un pozo profundo de unos 160 pies y tenemos agua limpia, de modo que la bombearemos a un tanque y la distribuiremos con tubos y gravedad a todos los hogares”, dijo Bland, quien vive en Nicaragua con su familia.

Mientras visitaba su parroquia en Atlanta a fines de junio, Bland dijo que hay algunas “cosas básicas que son barreras al crecimiento en las vidas de las personas”, tales como tener agua limpia o una escuela a la cual asistir.

“Cuando las personas locales pueden servirle a otras para eliminar esas barreras, ellas a su vez ven a las personas crecer”, él dijo en la iglesia Transfiguración en Marietta, Georgia, la cual tuvo que cancelar su viaje misionero con casi 60 participantes debido a la crisis.

“Estamos intentando ser modelos de Jesús y su modelo era hacer discípulos y que esos discípulos salieran e hicieran otros discípulos y estamos haciendo eso mismo a través del servicio”, él dijo.

Pensando a largo plazo, Amigos por Cristo siempre ha invertido primero en formar líderes de la comunidad para hacer los proyectos sostenibles, dijo Bland. Y ellos han construido escuelas o han ayudado a escuelas existentes junto con el ministerio de educación de Nicaragua con la meta de lograr que los niños terminen por lo menos la escuela secundaria. La organización no tiene afiliaciones políticas y se mantiene fuera de las protestas.

“Cada vez que trabajamos con una comunidad que no tiene escuela … uno de los primeros proyectos que hacemos es construir una escuela”, dijo Bland. Amigos se enfoca en construir estructuras materiales atractivas “de modo que los niños verdaderamente quieran ir” a la escuela “porque sabemos que la educación cambiará el país a largo plazo”.

Además, los agricultores están siendo más ecológicos a través de la diversificación de cosechas y la certificación orgánica. “Estamos cultivando pitahaya (fruta del dragón), mucha papaya, consiguiéndole a los agricultores acceso a capital y ayudándoles a tener acceso al mercado”, él dijo. “Estaremos invirtiendo considerablemente en eso durante los próximos 10 años”.

Amigos ha progresado mucho desde que Bland, exingeniero de informática, estableció la organización sin fines de lucro en 1999 como una extensión de un proyecto misionero de jóvenes a través de la iglesia Prince of Peace en Flowery Branch. La organización ahora tiene 116 empleados, un presupuesto operativo de $3.6 millones y una extensa red de iglesias en todo Estados Unidos. Aproximadamente el 80 por ciento de los trabajadores de Amigos son nicaragüenses, lo cual es clave para el crecimiento y la sostenibilidad, dijo Bland.

Sue LaFave, miembro de la junta de directores y feligresa de Prince of Peace, ha participado en viajes misioneros a Nicaragua todos los años desde 2002, más recientemente dirigiendo un equipo de su parroquia durante el receso de primavera.

Ella hasta es dueña de una casa a unas cuantas manzanas de la sede de la organización y ansiosamente espera regresar a Chinandega.

En su primer viaje, LaFave acompañó a su hija adolescente y a otras personas de su parroquia Prince of Peace. Desde entonces ella ha llevado a su sobrina y sobrinos y a muchos adolescentes de la parroquia.

El pueblo nicaragüense la inspira a continuar sirviendo.

“Su humildad y su fe fuerte fueron ejemplos tan grandes para mi hija cuando fuimos por primera vez y para mí siempre. Son tan agradecidos por la mano que les tendemos. … Somos las manos y los pies del Señor cuando vamos a Nicaragua”, ella dijo a The Georgia Bulletin, periódico de la Arquidiócesis de Atlanta.

LaFave, quien dice que nunca se ha sentido en peligro en Chinandega, conoció la familia Narváez cuando ellos vivían en una estructura plástica con un techo de lata, ubicada cerca del centro de basura de la ciudad. Ella trabajó mano a mano con la familia y otros miembros de Amigos por Cristo para mudarlos a una casa nueva en Villa Catalina. Ahora viven en una casa decente con agua potable. La madre tiene un negocio pequeño y sus hijos asisten a un programa después de la escuela llamado Teatro Catalina.

“Ahora los veo muy exitosos en sus vidas cotidianas y eso me hace muy feliz”, dijo LaFave.

Y ella es testigo de lo que significa tener agua limpia para las 18 comunidades ayudadas por el grupo. Los padres pasaban la mitad de sus días trayendo agua en vez de estar buscando trabajo y los niños estaban cuidando a sus hermanos en vez de ir a la escuela, ella recordó.

Compartir la fe a través de la acción ha impactado profundamente a LaFave.

“Cada pala llena de tierra que he cavado … me ayuda a entender que no siempre podemos hacer grandes cosas, pero todas las cosas pequeñas suman algo grande. Veo al Señor allí”, ella dijo.