“Debemos enamorarnos de Dios”, dice arzobispo de Portland, Oregón, en encuentro

PORTLAND, Oregón — Debemos enamorarnos de Dios como nuestro creador, padre, Señor y salvador, y en el poder y la fuerza del Espíritu Santo. Entonces, tendremos el deseo de llenarnos de todo lo que podamos aprender acerca de Él. Entonces, seremos inspirados para compartir nuestro amor y conocimiento de Dios con cualquiera y con todos los que quieran escuchar — manifestó recientemente el anfitrión del V Encuentro de la Pastoral Hispana de la Región XII, el arzobispo Alexander Sample de la Arquidiócesis de Portland, Oregón.

La hermana Raquel De León escribe mientras Victoria Rodríguez de la Diócesis de Boise, Idaho, y María Elena Ruiz de la Arquidiócesis de Portland, Oregón, escuchan el 22 de junio durante la reunión de la XII Región de V Encuentro en Portland, Oregón (Foto CNS-Katie Scott, Catholic Sentinel)

Durante la solemne misa de apertura que presidió en español, el arzobispo reflexionó sobre el papel de los católicos hispanos como “discípulos misioneros” en el trabajo de la Nueva Evangelización. “Me encanta esta forma de ver nuestra participación en la vida y la misión de la iglesia. El Papa Francisco nos ha instado a que nos veamos de esta manera. No somos solo discípulos del Señor Jesús, viviendo cómodamente nuestra fe dentro de nuestras comunidades familiares de fe. Estamos llamados a salir a la misión para compartir la Buena Nueva con el mundo, con todos los que conocemos”, expresó el prelado durantela reunión regional que se llevó a cabo en Portland, del 22 al 24 de junio, con miras al V Encuentro Nacional que será del 20 al 23 de septiembre en Grapevine, Texas.

¿Cómo damos ese primer paso para convertirnos en discípulos misioneros? Debemos prepararnos para un trabajo tan importante y espero que el proceso del V Encuentro nos ayude a prepararnos bien a nivel nacional, regional, diocesano y parroquial”.

Empezó remitiéndose a las palabras de Jesús en el Evangelio, cuando dice que somos la luz del mundo. “Él nos dice que debemos dejar que nuestra luz brille ante los demás, para que vean el bien que hacemos y le den gloria a nuestro padre celestial”.

El homilista ahondó en la fuente de esta luz y en cómo nos preparamos para dejar que nuestra luz brille ante los demás. “En el Evangelio, Jesús nos dice que el ojo es la lámpara del cuerpo y si nuestro ojo está sano, entonces nuestro cuerpo se llena de luz. Esta es una expresión extraña para nuestros oídos modernos. La idea básica es que el ojo es lo que ilumina todo nuestro cuerpo o nuestro ser interior. El ojo fue visto como la forma en que la luz entra en nuestro ser”, detalló.

“Para que podamos irradiar la luz de Cristo a los demás, primero debemos estar llenos de esa misma luz. Nadie puede dar lo que uno no tiene. No podemos llevar a Cristo a otros a menos que primero lo conozcamos y lo amemos profundamente. Llenos de la luz y la gracia de Jesús, desbordamos e irradiamos esa luz a los demás”, dijo inspirado en las palabras de Jesucristo.

Entonces, el arzobispo Sample aclaró que el primer paso para ser discípulos misioneros es sentirnos llamados a llevar la luz de Cristo a otros y estar llenos de esta luz nosotros mismos. Durante su homilía, dijo que necesitamos aprender todo lo que podamos sobre Jesús, la Santísima Trinidad, las sagradas escrituras y las enseñanzas de la Iglesia Católica. “¡Debemos enamorarnos de Dios! Cuando realmente amamos a alguien, queremos saber todo sobre esa persona y no podemos dejar de hablar de él o ella a los demás.Así es como debe ser en nuestra relación con Dios”.

Comentó que al orar por la gente de su propia arquidiócesis, una de las cosas por las que ruega es que el Espíritu Santo los colme y encienda el fuego en sus corazones por el trabajo de la Nueva Evangelización. “Eso es lo que necesitamos: Un nuevo fuego del Espíritu Santo que se derrame sobre la iglesia, llenándonos con el conocimiento y el amor de Dios, e irradiando en amor y misericordia a todo el mundo”.

Asegura que una gran alegría debe llenar nuestros corazones al ser llamados por Dios a esta misión tan especial de ser discípulos misioneros. “¡Qué el V Encuentro haga justamente eso por toda la iglesia! ¡Qué la luz de Cristo que nos llena, irradie hasta los confines de la tierra!”

Delegados de los estados de Alaska, Idaho, Montana, Oregón y Washington participaron de este “V Encuentro” en representación de su región XII con la motivación de escuchar las voces de otros líderes que — como ellos en sus propias comunidades — tienen la visión de seguir integrando a la comunidad hispana, dentro de la visión del Papa Francisco.

Fue un fin de semana para vivir el “Encuentro”, una actividad regional en la cual los delegados se unieron en oración, reflexión y sobre todo con visión de futuro para dar vida a ese “Encuentro”. Los presentes trabajaron para hacer realidad la visión del Papa Francisco, al convocar este importante proceso que invita a ser “Discípulos Misioneros: Testigos del Amor de Dios”.

Los obispos católicos de los Estados Unidos, se han unido en este proceso a nivel nacional y han liderado las reuniones regionales que, como la de Portland, se convirtieron en un espacio para hacer realidad los sueños de los líderes hispanos, pero también analizar los retos que enfrentan dentro de la Iglesia Católica. Y son muchos los retos, de ahí la importancia de este proceso.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Seattle, monseñor Eusebio Elizondo, celebró la misa de clausura. El obispo auxiliar de Seattle, monseñor Daniel Mueggenborg, también asistió a la reunión regional. Los tres obispos estuvieron presentes en la misa de apertura de la reunión regional.

El arzobispo Sample pasó una buena parte del fin de semana con los delegados de los cinco estados. Estuvo en el momento de la oración y en las sesiones previas a las reuniones plenarias. Se sentó entre los hispanos, los escuchó y compartió el compañerismo reinante durante las actividades. Según los participantes, su cercanía y apoyo al proceso regional del V Encuentro fueron notables.