Obispos mexicanos prometen apoyo, cooperación a nuevo presidente

CIUDAD DE MÉXICO — La conferencia episcopal mexicana extendió sus felicitaciones al ganador de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador, quien ganó con una amplia victoria basada en promesas de combatir la corrupción y la pobreza.

Andrés Manuel López Obrador, el nuevo presidente de México, celebra con sus partidarios en Ciudad de México el 1 de julio después de su victoria. (Foto CNS-Alex Cruz, EPA)

“Saludamos y felicitamos con respeto y cercanía al licenciado Andrés Manuel López Obrador”, dijeron los obispos en un comunicado del 2 de julio. “Todos estamos llamados a colaborar de forma positiva con nuestras autoridades electas”.

El comunicado le pidió a los ciudadanos prestarle atención a lo que pueda venir durante la administración de López Obrador, diciendo: “Ningún gobernante por sí mismo tiene todas las ideas y todas las soluciones. Es responsabilidad nuestra seguir participando cívicamente, siempre con respeto de los derechos humanos y del auténtico bien común”.

López Obrador, de 64 años, recibió el mayor apoyo en todos menos uno de los 31 estados mexicanos y obtuvo aproximadamente el 53 por ciento de los votos, según funcionarios electorales. Su total es el más alto de todos los candidatos desde 1982, cuando las elecciones no fueron completamente libres y fueron dañadas por la corrupción. Se proyecta que su partido MORENA y sus aliados obtengan mayorías en el Congreso.

Siendo izquierdista y populista pero un tanto conservador socialmente, López Obrador condenó la corrupción durante toda su campaña, aprovechando el descontento en torno a escándalos involucrando a los gobernadores del país y hasta al presidente, cuya esposa le compró una casa de $7 millones a un contratista muy bien conectado. Otros factores que impulsaron el descontento incluyeron un índice de asesinatos que llegó a un récord en 2017, una economía lenta y un sentido de que la movilidad social se ha estancado.

“Fue un voto de castigo”, dijo padre Raúl Martínez, sacerdote parroquial de la Diócesis de Valle de Chalco en las afueras del sureste de Ciudad de México. “No es solo la corrupción, sino también los descarados privilegios que ellos ven los políticos disfrutando”.

“La gente me dice ‘el país necesita un cambio'”, dijo a Catholic News Service el obispo Raúl Vera López de Saltillo antes de la elección. “La gente que ve, que está molesta, dice que es porque está cansada de que el país haya estado yendo hacia atrás durante por lo menos 30 años. Nadie puede decir lo contrario”.

López Obrador ganó la presidencia en su tercer intento. Él llevó un plan de poner “los pobres primero”, pero anteriormente perdió cuando sus opositores publicaron anuncios atacándolo, comparándolo con el fenecido presidente venezolano Hugo Chávez.

AMLO, como se conoce a López Obrador, moderó su discurso en 2018 y se enfocó en la corrupción más que en la desigualdad. Él propuso una amnistía para los involucrados en los puestos bajos del comercio ilegal de las drogas y dijo que invitaría a los líderes religiosos y a expertos a un foro para abordar la violencia de México.

Él prometió austeridad, relaciones cordiales con Estados Unidos — diciendo que México “no hará el trabajo sucio de ningún gobierno extranjero” cuando hablaba de detener a los migrantes centroamericanos que transitan por el país de camino al norte — y prometió un rol más fuerte del estado en los asuntos económicos.

Algunos analistas dijeron que él también usó un discurso de conservadurismo social mencionando los valores y la fe para moderar su imagen.

López Obrador forjó una alianza con el pequeño Partido Encuentro Social, que fue fundado por evangélicos y se opone al matrimonio homosexual y al aborto, lo cual causó inquietudes entre algunos de su base.

Olga Sánchez Cordero, exmagistrada de la Suprema Corte de Justicia de México que votó a favor de ratificar las leyes para descriminalizar el aborto y legalizar el matrimonio homosexual, dijo en una entrevista que todas las leyes existentes se mantendrían intactas.

Hugo Valdemar Romero, ex portavoz de la Arquidiócesis de Ciudad de México, dijo que López Obrador tenía una relación “íntima” con en cardenal Norberto Rivera Carrera cuando el presidente electo era alcalde de la capital nacional de 2000 a 2005 y se negó a impulsar asuntos sociales controversiales.

“Andrés Manuel representa la izquierda de la esfera social, no la esfera moral”, dijo padre Valdemar.