El papa ora para que el beato Pablo VI interceda por la ‘iglesia que amó tanto’

CIUDAD DEL VATICANO — En el aniversario 40 de la muerte del beato Pablo VI el papa Francisco entró a la gruta debajo de la Basílica de San Pedro para orar en la tumba sencilla de su predecesor.

El papa que supervisó las últimas sesiones del Concilio Vaticano Segundo y comenzó a implementar sus doctrinas murió el 6 de agosto de 1978 en Castel Gandolfo, la residencia papal de verano en las afueras de Roma.

Él fue sepultado seis días después en la gruta de la basílica. Distinto a otros papas sepultados allí, su tumba está en la tierra, en vez de elevada, y está cubierta con una simple losa de mármol travertino.

Recitando el Ángelus el 5 de agosto con los visitantes en la Plaza de San Pedro, el papa Francisco les recordó el aniversario y el hecho de que él canonizará a su predecesor el 14 de octubre.

“Que desde el cielo interceda por la iglesia que tanto amó y por la paz del mundo”, dijo el papa Francisco.

Él le pidió a la gente en la plaza que se le uniera en un aplauso por “este gran papa de la modernidad”.