La peregrinación a través de los Estados Unidos permite que el pacificador difunda la luz de Belén

LAFAYETTE, Indiana — El carro marrón de Brian Duane ya había viajado unas 1,800 millas cuando llegó al estacionamiento de la catedral St. Mary of the Immaculate Conception en Lafayette el 4 de diciembre.

Era la parada 18 para Duane en lo que sería un viaje de una semana por todo el país para el residente de Pembroke, Massachusetts. Su automóvil llevaba una carga radiante de buena voluntad. El viaje por carretera era una misión que comenzó en Belén con la meta de llevar un mensaje de paz dentro de una linterna brillante.

La llama de la linterna había sido encendida originalmente en el lugar de nacimiento de Cristo, la Gruta de la Natividad en Belén, Cisjordania, y Duane es parte de una red nacional de voluntarios que ayudan a diseminar la “Luz de Paz de Belén” por toda la nación.

“Es simbólica del amor de Cristo por nosotros y del Príncipe de la Paz”, dijo Duane a Catholic News Service. “Sirve como recordatorio para nosotros”.

Por más de una década, voluntarios como Duane han llevado la llama por tierra de una costa del país a la otra, compartiendo su luz a lo largo de la ruta.

El esfuerzo de diseminar la Luz de la Paz es un proyecto del movimiento de Scouts, Boy Scouts y Cub Scouts, y sus consejeros, que en la mayoría de los casos están asociados con iglesias católicas.

La meta es encender la paz en todos los corazones recordando la misión que Cristo comenzó en Belén.
“Es simbólico, pero es el esfuerzo, el unirse, la dedicación a la paz y dirigirnos a casa y propagar el mensaje hasta en el nivel familiar”, dijo Bob McLear, quien vive en el oeste de Chicago.

McLear planeaba llevar la luz desde Lafayette de vuelta a su parroquia en Batavia, Illinois, y pasársela a otro voluntario que se dirigía a Madison, Wisconsin.

El viaje de la Luz de la Paz se cree haber originado como parte de una tradición en Austria. Los últimos 32 años la compañía de noticias Austrian Broadcasting Corporation ORF ha enviado a un niño a Belén a encender una llama con fuego de las lámparas de aceite que cuelgan sobre el lugar de nacimiento de Cristo.

El fuego, guardado en dos linternas de mineros, viaja por avión con un asesor de seguridad a Europa y es propagado a más de 30 países.

“La reacción de la gente me tocó el corazón”, dijo Wolfgang Kerndler, experto en seguridad de Austrian Airlines, quien ha escoltado el viaje de la llama por unas dos décadas.

“Hasta la tripulación está orgullosa de ser parte de la operación”, dijo Kerndler a CNS por correo electrónico. “Es un honor”.

La Luz de la Paz llegó a Estados Unidos por primera vez después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. El gobierno austriaco y la asociación nacional de Scouts enviaron la llama con una delegación de personas importantes para confortar al país que estaba entonces en duelo.

“La Ciudad de Nueva York estaba realmente devastada”, dijo Paul Stanton, representante internacional de la organización Boy Scouts of America de la Ciudad de Nueva York.

“Fue una gran señal de bondad de la gente del mundo”, él dijo a CNS durante una entrevista telefónica desde Nueva York.

Desde entonces la luz ha viajado por avión a Nueva York por Austrian Airlines todos los años. Stanton ayuda a organizar la recepción oficial en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.

Este año unos 150 adultos y niños se reunieron en la capilla Our Lady of the Skies para recibir la Luz de la Paz y encender sus linternas con la llama.

Duane era uno de los que estaban presentes en la capilla para encender sus linternas y comenzar el viaje con ellas. Él condujo desde Nueva York hasta Denver, al otro lado del país, antes de regresar a Massachusetts, completando más de 5,400 millas. A lo largo del camino Duane paró en 26 localidades, conoció a voluntarios, y participó en ceremonias para compartir la llama.

La Luz de la Paz estaba programada para llegar a California en o antes del 13 de diciembre y cuando termine su viaje habrá prendido llamas en más de 30 estados.

Una página de Facebook establecida por voluntarios muestra un mapa de la propagación de la Luz de la Paz y continúa respondiendo a peticiones de individuos que quieren llevar las llamas a sus propias comunidades.

En la mayoría de los casos, las linternas encendidas por la Luz de la Paz iluminarán congregaciones y hogares durante toda la temporada navideña. Duane tiene la esperanza de que esas luces sirvan como un recordatorio constante de que los actos pequeños, como las linternas pequeñas, tienen el poder de alumbrar un mundo oscuro.

“A veces nos sentimos abrumados cuando hay conflictos mayores sucediendo en el Oriente Medio o donde sea”, dijo Duane.

Alguien se puede preguntar, “¿Qué puedo hacer? Bueno, puedo ser bondadoso y amable con mi familia, mis vecinos, la señora en la tienda, todos los demás”, dijo Duane, quien aconsejó a otros que trataran de ser un vehículo de paz, como la luz.