Chile promulga ley de imprescriptibilidad en casos de abuso sexual

CIUDAD DEL VATICANO — Mientras la Iglesia Católica en Chile continúa lidiando con las consecuencias del abuso sexual por parte de clérigos y el encubrimiento de los delitos, el gobierno chileno aprobó una ley que elimina limitaciones de tiempo para perseguir a abusadores de niños.

La nueva ley, aprobada en el Congreso chileno el 6 de julio, garantiza que no habrá límite de tiempo para procesar casos “respecto del secuestro o sustracción de un menor, así como la tortura, apremios ilegítimos o tratos crueles, inhumanos o degradantes, todos ellos con ocasión de un acto de violación, acceso carnal a un menor, estupro u otros delitos sexuales”.

La ley también permite a las víctimas tomar acción civil contra personas o instituciones que ayudaron a encubrir delitos de abuso sexual.

“El tiempo no será nunca más un cómplice de los abusadores, ni un aliado de la impunidad”, dijo el presidente chileno, Sebastián Piñero, cuando firmó la legislación el 11 de julio. “A partir de hoy, la responsabilidad de los que abusan de nuestros niños será imborrable, igual como es imborrable el dolor que ellos causaron a nuestros niños”.

La legislación se promulgó a medida que los investigadores continúan investigando casos relacionados con el abuso de menores y adultos vulnerables en la Iglesia Católica. La agencia de noticias Reuters informó que funcionarios del gobierno chileno dijeron que estaban investigando más de 150 casos de abuso sexual o encubrimiento en la iglesia.

Entre clérigos que se están investigando por posible encubrimiento se encuentran los miembros principales del clero chileno e incluyen los dos últimos arzobispos de Santiago: los cardenales Francisco Javier Errazuriz Ossa y Ricardo Ezzati.

En marzo, el papa Francisco aceptó la renuncia del cardenal Ezzati y nombró al obispo Celestino Aos Braco de Copiapó como administrador apostólico de la archidiócesis.

Aunque la nueva ley no es retroactiva, los defensores dicen que es un gran paso adelante y expresaron la esperanza de que los legisladores puedan revisar la ley en el futuro para los sobrevivientes que no han podido encontrar justicia debido a limitaciones de tiempo anteriores.

En una entrevista con la estación de radio chilena Diario UChile el 7 de julio, José Andrés Murillo, uno de los varios sobrevivientes de abusos cometidos por el exsacerdote Fernando Karadima, dijo que hacer que la ley sea retroactiva sería bueno para los sobrevivientes y evitaría que los abusadores cometan más delitos.

Sin embargo, dijo, “es importante reconocer que estamos creando una legislación y en realidad poniéndonos al día con lo que la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño nos exige, y en ese sentido, creo que es una buena noticia”