Cardenal mexicano Sergio Obeso Rivera fallece a los 87 años

CIUDAD DEL VATICANO — El cardenal Sergio Obeso Rivera, arzobispo emérito de Xalapa, México, elevado a cardenal hace poco más de un año, ha fallecido a los 87 años.

Según Vatican News, el cardenal falleció el 11 de agosto en Xalapa.

El papa expresó su pésame en un telegrama del 12 de agosto al arzobispo Hipólito Reyes Larios de Xalapa y oró par que Jesús conceda al cardenal difunto “la imperecedera corona de gloria”.

“Recordando a este abnegado pastor, que a lo largo de muchos años y con fidelidad, entregó su vida al servicio de Dios y de la iglesia, oro por el eterno descanso de su alma”, dijo el papa Francisco.

Nació en 1931 de una familia prominente que fundó y opera una de las principales cadenas de supermercados de México. A pesar de su origen, los colegas describieron al cardenal como austero y modesto.

Ingresó en el seminario en 1944, estudió filosofía y teología en Roma y allí fue ordenado sacerdote en 1954. Después de su ordenación, el entonces padre Obeso ocupó diversos puestos en el seminario de Xalapa y por último fue nombrado rector.

Fue designado obispo de Papantla en 1971, pero regresó a Xalapa, la capital de Veracruz como arzobispo coadjutor en 1974. Fue nombrado arzobispo en 1979.

Entre sus logros antes de su retiro en 2007, el entonces arzobispo Obeso lideró la Conferencia Episcopal de México durante nueve años y trabajo intensamente para poner fin al alejamiento entre México y el Vaticano.

En mayo de 2018, el papa Francisco anunció que el arzobispo emérito estaría entre los 14 prelados elevados al cardenalato.

El cardenal Obeso y otros dos prelados de más de 80 años de edad fueron elegidos por “haberse distinguido por su servicio a la iglesia”, dijo el papa.

Los observadores eclesiales dijeron que la inclusión del cardenal Obeso en el Colegio Cardenalicio suponía un reconocimiento tardío al prelado, cuyo enfoque pastoral y austeridad personal se consideraban parecidos a los del papa Francisco.

Después del anuncio de su elevación, la Conferencia Episcopal Mexicana dijo que el cardenal Obeso era “un hombre sencillo y austero, muy servicial y atento a las realidades sociales de México”.

Mientras estuvo en Xalapa, promovió la canonización de san Rafael Guízar Valencia, patrón de la Arquidiócesis de Xalapa y, como obispo emérito, “siguió presidiendo cultos y anunciando el evangelio”, dijo la declaración de los obispos.

Según Noticias Vaticanas, el cardenal Obeso será sepultado en la catedral de la ciudad después de una Misa de Exequias el 13 de agosto.

Su muerte deja el Colegio Cardenalicio con 216 miembros, 119 de los cuales tienen menos de 80 años de edad, y por lo tanto, están capacitados para votar en un cónclave.