Roban y tiran a un rio en Roma estatuas usadas durante sínodo

By Cindy Wooden | Catholic News Service | October 22, 2019

ROMA  — Dos hombres entraron a una iglesia católica cerca del Vaticano el 21 de octubre y robaron copias de una estatua de una mujer embarazada que había sido la pieza central en varios servicios de oración conectados con el Sínodo de los Obispos para la Amazonía.

En un video compartido con blogueros y agencias de medios católicos que se han quejado de que la estatua es un símbolo pagano, dos hombres pusieron las estatuas en la barandilla de un puente sobre el rio Tíber, y las tiraron en el rio, mirándolas flotar en la corriente.

Las estatuas de una mujer embarazada arrodillada “representaban la vida, la fertilidad, la Madre Tierra”, dijo el 21 de octubre a los reporteros Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación.

El robar las estatuas y tirarlas al río, dijo, “es un gesto que va contra el espíritu del diálogo”.

“No sé qué decir aparte de que fue un robo, y quizá eso habla por sí mismo”, dijo Ruffini. La policía está investigando el robo.

Las estatuas se habían colocado en varios altares laterales de la iglesia de Santa María en Traspontina donde se habían llevado a cabo diariamente los servicios de oración conectados con el sínodo desde que comenzara la reunión a comienzos de octubre.

Las estatuas estuvieron presentes el 4 de octubre, cuando el papa Francisco sembró un árbol en los jardines vaticanos y encomendó el sínodo a san Francisco de Asís. Se utilizaron otra vez el 7 de octubre durante una oración y procesión desde la Basílica de San Pedro al aula sinodal del Vaticano y en la mañana del 19 de octubre cuando los miembros del sínodo y quienes apoyaban participaron en el Vía Crucis en la calle principal que lleva a la Plaza de San Pedro.

El video del robo y la noticia se propagó rápidamente en Twitter. Taylor Marshall, autor del libro: “Infiltration: The Plot to Destroy de Church from Within” (Infiltración: el plan para destruir la iglesia desde dentro), y crítico frecuente del uso de la estatua, anunció a sus seguidores en Twitter, “con gran alegría” que las imágenes habían sido arrojadas al río, “como acto de obediencia a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y en reparación a su Sagrado Corazón, herido por el pecado”.

Sin embargo, otros expresaron rechazo ante el robo y la destrucción de las estatuas.

La autora católica Dawn Eden Goldstein dijo en Twitter: “Un crimen repugnante. La estatua estaba en la iglesia para representar la vida dada por Dios. Las iglesias católicas están llenas de imágenes alegóricas: pelícanos, águilas, peces, representaciones humanas de las virtudes. Y sin embargo, cuando los católicos de la Amazonía designan una imagen para representar su fe, son ‘paganos'”.

El robo de las estatuas fue denunciado por Amazonía: Casa Común, que reúne a más de 30 grupos que colocaron las estatuas en la iglesia y planearon oraciones, exhibiciones y conferencias en torno al sínodo y sus temas clave.

Organizaciones católicas de Europa, América del Norte y América del Sur diseñaron los servicios de oración y eventos para destacar los esfuerzos para promover la “ecología integral”, la protección de las personas y de la tierra, y compartir la realidad de las vidas de los indígenas de la Amazonía, dijo el grupo en un comunicado publicado después del robo.

“Lamentamos profundamente y a la vez denunciamos que en los últimos días hemos sido víctimas de actos de violencia que reflejan la intolerancia religiosa, el racismo y actitudes vejatorias que, sobre todo, afectan a los pueblos indígenas”, dijo el grupo. Las acciones y actitudes muestran “un rechazo a construir nuevos caminos para la renovación de nuestra iglesia”.

Sin embargo, dijeron, según el comunicado, “Alertamos de que estos actos pueden repetirse o subir el tono”.

Related Posts

Scroll to Top