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March 2, 2001 Issue
Lent

Eligiendo El camino de Dios como nuestro camino

La Cuaresma nos llama a mas que hacer las buenas acciones y la penitencia que nos gustan


Por: Padre Ellis Zimmer

Summoned to Serve

Con el comienzo de la estación Curesmal el texto de las Escrituras "Mi manera de actuar no es como la de ustedes" nos ofrece un recordatorio muy oportuno de que Dios elije por nosotros. El Hijo de Dios, nacido en la pobreza, después prepara su ministerio público con un ayuno agotador de cuarenta días en el desierto. El concluirá su vida colgado en una cruz entre dos criminales gritando "Tengo sed" (Jn. 19:28)

En estas elecciones de Dios el denominador común es el (kenosis) 'vaciar'. El amor empujó a Dios a estas acciones. Jesús nos demuestra en un mensaje vital para el desarrollo espiritual: A través del vaciarnos obtenemos la "plenitud" de una vida con propósito.

Las lecturas del primer Domingo de Cuaresma nos presentan un foco para nuestro camino hacia la totalidad sin poder olvidar la tarea de vaciarnos. El ejemplo de Jesús durante su ayuno en el desierto prepara el escenario. El estaba hambriento. Tres veces le ténto el diablo para disuadirle de su obediencia al Padre, cebándole para que usara su poder para satisfación propia en vez de seguir fiel a su misión. Jesús despreció cada uno de los atentados con frases apropiadas del Deuteronomio. El siguió vacio, elijiendo el camino de la humildad y la obediencia.

El relato de las tentaciones de Jesús en el desierto contienen muchas facetas que lo conectan a El con el antiguo Israel donde la Gente de Dios habian sido probados y fallaron muy amenudo. Sus tentaciones también comparan a las que nos confrontan en estos días cuando elegimos mal y solo para darnos gusto, o somos arrastrados a seguir unos valores completamente diferentes. El brillo, los elementos tentadores y seductivos de nuestra sociedad no nos ayudan a conseguir un respuesta Evangélica más secilla y pura a nuestras vidas. La Cuaresma nos presenta retos para abrazar nuevamente los deseados valores de Dios que son llenos de gracia. Palabras como amando, dando, perdiendo, vaciando, forman las duras y fuertes raices de los valores del Evangelio. "El que trate de salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará." (Mt. 10:39)

Es bueno el preguntarse a si mismo: Hay veces en las que yo me opongo a seguir la palabra de Dios en vez de recivir su Divino plan pacífica y generosamente, tal y como se desarrolla en mi vida? La Cuaresma nos llama a más que escojer nuestras propias penitencias y buenas obras. Un reto a un más grande para la Cuaresma es el de mantenerse abierto con confianza al misterio de la muerte/resurrección de Jesús.

Cuando nos maravillamos de las muchas maneras salvadoras que tiene Dios para nosotros, dejamos que la energía transformadora de Dios haga revivir en nosotros un deseo más profundo de conversion.

En la Segunda Lectura de hoy, Pablo nos llama la atención a esta disposición como el centro de nuestro camino de fé "La palabra está cerca a vosotros, en vuestros labios y en vuestros corazones". Abrazando la palabra y proclamándola con convicción se convierte en la verdadera fibra de nuestro camino de fé cuando permitimos que atraiga a nuestros corazones, para reestablecer los valores de los Evengelios que se han hecho rutinarios.

La vida de María Magdalena nos ofrece un profundo y conmovedor ejemplo del poder de transformación que Jesucristo tuvo sobre ella. Ella estuvo con María y Juan al pié de la cruz de Jesucristo, su corazón completamente vaciado por el dolor. Inquieta, más tarde se acercó a la tumba, para sentirse más cerca a su Amado, y lo escuchó a él diciendo su nombre "María" Lo que antes era un vacio en ella se convirtió en éxtasis de plenitud mientras corria para avisar a los otros, armada con las instrucciones de Jesús para divulgar La Buena Nueva.

En nuestro camino espiritual, 'el vacio' y la 'plenitud' existen uno al lado del otro. Eso es un movimiento progresivo en nuestra vida con Dios, 'el vaciar' para hacer lugar a la 'plenitud.' Se puede comparar a la 'experiencia del desierto'. Nuestros caminos son siempre únicos, sinembargo son siempre compartidos en la comunión de la hermandad en la Eucaristia. También es igualmente compartido cuando estamos solos, pero con el conocimiento de que comungalmos en el misterio acogedor del amor de Dios. Siempre somos gente de la comunión, unidos en el misterio Trinitario de vida y amor. En nuestra fidelidad a este misterio de amor de dar y recibir, está asegurado nuestro desarrollo.

Los siguientes versos se me ocurrieron hace unas semanas mientras reflexionaba acerca del nacimiento de Jesús en le pobreza. Al ritmo de un sentimiento de vacio, el poema es un simple sumario del camino espiritual, ascesible a todos, aquí en el misticismo del desierto. Espero que sirva de iluminación e inspiración para sobrellevar los retos del tema diocesano de este año "Llamada a Servir".

MISTICISMO DEL DESIERTO

soledad - preparación

silencio - mentor

sencillez - estilo

mundo mantenido a distancia

recibido con reverencia

nada requerido

embrazo de la nada

fruto Espíritu

paz, amor, alegria. . .

compasión destilada

común comunmente

Seno de la raptura

el sentido deja a la falta de sentido

atraccion del amor a más allá de los sentidos

fuego místico sentido pleno

Dios, el bienvenido

Dios, el que nos recibe



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